Llega el Otoño y el frío, una época también muy bonita pero con los cambios de temperatura nos empezamos a resfriar y vuelven las temidas gripes.

Con los ajustes quiroprácticos podemos cuidar nuestro mecanismo de protección contra bacterias patógenas, virus, toxinas, etc. Este mecanismo de protección es nuestro sistema inmunológico.

El sistema inmunológico trabaja como un reloj para ayudar a mantenernos sanos. Cuando caemos enfermos se debe a que nuestro cuerpo y nuestro sistema inmunológico no están trabajando de la manera correcta o al cien por cien. David Foelten, MD, PhD, profesor de Neurobiología de la Universidad de Rochester School of Medicine, (New York) fue el primero a demostrar que hay fibras nerviosas que unen el sistema nervioso con el sistema inmunitario, comprobando así la relación directa entre los dos sistemas. Descubrió, en efecto, que fibras nerviosas del sistema nervioso autónomo conectan con células de varios órganos como la médula de los huesos, la tiroides, el bazo etc… Estos nervios tienen un papel muy importante en las respuestas del cuerpo bajo estrés y en sus consecuencias sobre la Salud. El Dr. Foelten enseñó que estas conexiones neurológicas pueden influir en el comienzo de un cáncer, de enfermedades infecciosas, infecciones retrovirales, enfermedades autoinmunitarias y baja de inmunidad debido al envejecimiento.

Actualmente existen diferentes estudios que demuestran que el sistema inmunológico en una persona que acude al quiropráctico aumenta. El estudio demuestra un efecto positivo en los ajustes que se realizan a personas con estrés. Además demuestra que los ajustes tienen un efecto de protección y prevención ante personas sanas, especialmente las personas con un alto nivel de estrés emocional y/o fisiológico.

Existe otro estudio que habla sobre la reducción de la inflamación que se produce tras un ajuste quiropráctico. La reducción de la inflamación es algo de lo que se encarga el sistema inmune. El sistema inmune a su vez, es controlado por el sistema nervioso, donde entra en juego la quiropráctica.

Muchas veces cuando nos resfriamos acudimos al médico y nos recetan medicamentos que no están diseñados para sanar sino para mitigar el dolor o, para enmascarar síntomas. Algunos medicamentos no sólo mitigan el efecto de la enfermedad (el dolor, la tos, la congestión nasal, etc.) sino que también desactivan parte de nuestras defensas. Esto hace que la curación sea más lenta y le ordenamos a nuestro sistema inmune que él no es el encargado de defendernos de los virus, bacterias, o lesiones como dolores de espalda o hernias discales.

La quiropráctica se centra en la salud integral haciendo mejorar nuestro sistema nervioso y así haciendo reaccionar de manera más rápida y más eficaz a nuestro sistema inmune.

La alimentación juega un papel muy importante en la función de nuestro sistema nervioso y por lo tanto de nuestro sistema inmune por lo que hay que cuidarla tomando alimentos sanos y sobre todo evitar el azúcar añadido en todo lo posible.

Uno de los beneficios de eliminar o reducir al máximo tu consumo de azúcar:

  • Te pondrás enfermo menos a menudo:

Desde hace años se sabe que el azúcar en la dieta es un depresor del sistema inmunitario. Con 100grs de azúcar se reduce notablemente la actividad de los neutrófilos, las células sanguíneas que te protegen de las bacterias, durante cinco horas.